Lasaña de brécol, rúcula y gambas

Mi idea hoy era una lasaña de espinacas y gambas, pero como tenía el brécol ya hervido y no sabía cómo servirlo, pues me puse con la lasaña. Es bastante sencilla de hacer y rápida.

LA BECHAMEL

*Antes de hacer nada, rallamos el queso que usaremos al final para espolvorear por encima de la bechamel, ya que tiene que hacerse con el vaso limpio.

Ingredientes

  • 40g de aceite de oliva
  • 90g de harina
  • 900cc de leche
  • sal y nuez moscada al gusto

 

Preparación

Programamos 8 minutos, 90º, velocidad 4. Reservamos aparte para preparar la boloñesa.

EL RESTO DE LA RECETA

Ingredientes

  • 1/2 kg de brécol hervido con sal y/o pimienta al gusto
  • 100g de rúcula
  • 300g de gambas congeladas
  • placas de lasaña, un paquete
  • aceite de oliva
  • ajo
  • queso rallado

Elaboración

Mientras se hace la bechamel como indicamos al principio, descongelamos las gambas en el microondas si no lo hemos hecho previamente y las ponemos en una sartén con ajo picado y aceite (20g o dos cucharadas). Desmenuzamos el brécol con las manos o con un tenedor y reservamos. Cuando tengamos la bechamel lista empezamos a montar.

Como uso placas de las que no hay que poner de remojo primero, voy más rápido. A mí me gusta poner un poco de bechamel en el fondo para que la lasaña se desprenda más fácilmente, a continuación pongo una capa de placas y cubro un una capa fina de bechamel. Añadimos una capa de brécol, repartimos unas gambas por la superficie y añadimos una capita de rúcula. Y repetimos el proceso empezando por las placas de lasaña y cubriendo con una tercera capa de placas que tapamos con un poco de bechamel.

A continuación le ponemos un poco de queso rallado por encima al gusto y ya está.

A mi familia no le hizo mucha ilusión porque no son fans del brécol, pero a mí me pareció una forma diferente de tomarlo y me encantó. La próxima la intentaré con espinacas a ver si hay mejor acogida.

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Hamburguesas de salmón y espinacas

Captura de pantalla 2015-02-19 a las 12.18.55Esta receta está sacada del recetario, pero como siempre yo la he tuneado a mi manera. Básicamente, he puesto más salmón y menos espinacas porque eran las cantidades que tenía, y le he quitado el pan rallado con el que se tenían que rebozar. Además, he añadido un paso, que es dorar un poco la cebolla para suavizar el sabor para los niños. El resultado es espectacular, quedan muy ricas, con un sorprendente toque de limón.

INGREDIENTES:

  • 100g de cebolla troceada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • unas ramas de perejil
  • ajo
  • pimienta negra molida y sal
  • ralladura de limón
  • 500g de salmón fresco
  • 150g de espinacas frescas y lavadas

ELABORACIÓN

Ponemos las espinacas en el varoma unos 12 minutos a velocidad 1, temperatura varoma. Al acabar lavamos, escurrimos y reservamos. A continuación doramos la cebolla on un poco de ajo picado 6 minutos, 100º, velocidad 1 y medio. Añadimos el resto de los ingredientes y troceamos a velocidad progresiva 5-7-9 hasta que conseguimos una masa homogénea. Damos forma a las hamburguesas y las metemos en el horno dentro de una fuente durante 15 minutos a 220º. Al acabar damos la vuelta y las horneamos 5 minutos más con la misma temperatura.

Para hacerla sin thermomix, lo mejor es meter los ingredientes en la picadora poco a poco mientras doramos la cebolla por un lado y hacemos las espinacas al vapor o hervidas, con 5 minutos debería bastar.

Crema de berros

Hoy me apetecía una cremita de berros que ya hice el otro día. Muy fácil de hacer y muy rica. Además, los berros son un ingrediente muy de nuestras islas.

INGREDIENTES:

  • 300g de berros lavados
  • un puerro grande
  • 1/4kg de calabaza troceada
  • dos vasos de agua
  • perejil al gusto
  • sal
  • 2 cucharadas de aceite
  • ajo

ELABORACIÓN

Programamos 6 minutos a velocidad 4 y medio, 100 grados y ponemos el puerro, el ajo y el aceite. Al acabar el tiempo bajamos los restos del vaso con la espátula y ponemos los berros y el agua. Trituramos a velocidad 5 unos segundos, volvemos a bajar los restos y añadimos el resto de los ingredientes. Programamos 30 minutos, 100º, velocidad 4 y medio. Al principio podemos aumentar un poco la velocidad para triturar la calabaza un poco y luego ya la bajamos al 4 y medio.

Servimos calentita y acompañamos, por ejemplo, de unos trozos de queso tierno canario.

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Garbanzada al estilo canario

Con el fresquito estos platos hacen entrar en calor sí o sí. Hacía mucho que no la hacía y nunca la había hecho usando la Thermomix. Solo una observación antes de empezar. He utilizado un chorizo tipo Revilla que no es muy graso, pero si usamos uno asturiano, por ejemplo, y no queremos que la receta nos quede muy grasa, podemos hervirlo aparte unos 10 minutos y tirar el caldo. Y si los garbanzos no son de bote no te olvides de ponerlos de remojo toda la noche.

INGREDIENTES:

  • 1 cebolla
  • medio pimiento rojo y verde troceados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 tomates maduros
  • sal
  • pimienta
  • 1 vaso de vino blanco
  • medio vaso de agua
  • 1 chorizo
  • 50 gramos de jamón serrano en tacos
  • medio kilo de garbanzos de bote o lo equivalente en garbanzos naturales
  • 2 hojas de laurel
  • unas ramas de tomillo

ELABORACIÓN

Ponemos la cebolla en el vaso con el aceite y pochamos 8 minutos a 100 grados, velocidad 4. Añadimos el ajo, el pimiento y los tomates y repetimos la operación 10 minutos. Mientras tanto por la boquilla añadimos el pimentón, la sal y la pimienta molida. En lo que termina la máquina cortamos el jamón serrano en taquitos pequeños y el chorizo en rodajas. Lavamos y escurrimos los garbanzos y los ponemos en el cestillo junto con el jamón y el chorizo. Terminamos añadiendo el laurel y el tomillo para poder retirarlos fácilmente al final de la cocción. Pasados esos diez minutos, trituramos nuestro sofrito a nuestro gusto y ponemos el cestillo, incorporamos el vino blanco y si nos gusta caldosita añadimos el agua, si no, podemos prescindir de ella. Cerramos y programamos 30 minutos a 100 grados, velocidad 1 y medio. Al terminar retiramos el laurel y el tomillo del cestillo y vertemos todo junto en una fuente o donde queramos.

Recomiendo tomar calentita calentita. En casa la hemos acompañado de una papita hervida y nos ha sabido a gloria.

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Albóndigas al horno con Thermomix

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Las albóndigas justo antes de ir al horno.

Esta receta la he sacado con el libro que me trajo mi Thermomix 21, pero como siempre le he hecho mis propias modificaciones. Es muy fácil y lleva poca grasa.

INGREDIENTES PARA LAS ALBÓNDIGAS:

  • 1kg de carne picada de ternera
  • 1 trozo de pan duro o pan rallado
  • 2 dientes de ajo
  • perejil al gusto
  • una cebolla
  • 4 huevos
  • dos cubiletes o medio vaso de leche
  • sal, pimienta y nuez moscada
  • medio vaso de leche
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Las albóndigas tras 15 minutos en el horno.

INGREDIENTES PARA LA SALSA DE TOMATE

  • 50g de aceite de oliva virgen
  • 1 cebolla grande
  • ajo
  • 3 tomates maduros
  • medio pimiento verde y medio rojo
  • un vaso de vino blanco
  • un vaso de caldo de ave
  • sal y pimienta
  • 400g de tomate frito orlando (me gusta el ecológico)

 

Ponemos en el vaso el pan, ajo, perejil y cebolla y rallamos 5 segundo a 4 y 5 a 8, de forma progresiva, más o menos. Añadimos el resto de los ingredientes menos la carne y mezclamos a velocidad 8. Vertemos en un cuenco junto con la carne picada y mezclamos con las manos bien lavaditas. Si nos queda muy líquido, añadimos pan rallado. Si podemos, lo dejamos una hora de reposo en la nevera.

Mientras hacemos la salsa. Ponemos todos los ingredientes sólidos primero y trituramos a velocidad 5, añadimos el resto salvo la salsa de tomate, y ponemos media hora a 100 grados, velocidad 3. Al terminar trituramos 30 segundos a velocidad 8 o 9. Al terminar reservamos.

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Añadimos la salsa y volvemos a hornear.

Cuando pase la hora o cuando buenamente podamos damos forma a las albóndigas y las ponemos en una bandeja de horno. Ponemos a 220 grados, con el grill encendido, unos 15 minutos o hasta que estén doraditas. Las sacamos del horno y les damos la vuelta, y volvemos a dorar el tiempo que sea necesario. A continuación incorporamos el tomate frito a la salsa que tenemos reservada y mezclamos. Cuando tengamos las albóndigas doradas por los dos lados añadimos la salsa a la bandeja y horneamos hasta que estén hechas, unos 20 minutos dependiendo del horno.

Es la primera vez que hago esta receta así en el horno y me ha gustado mucho eso de no tener que freír y no tener todo pringoso.

Para hacerla sin Thermomix, picamos los ingredientes de las albóndigas con lo que solamos hacerlo y mezclamos igualmente, y la salsa la podemos hacer como un sofrito.

Las hemos comido acompañadas de un arrocito blanco. Han quedado jugosas y nada grasientas. Todo un descubrimiento.

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Ricas, ricas.

 

Merluza a la vasca

2015/01/img_7117.jpgAunque estemos en Canarias, está haciendo mucho fresquito, así que un platito de cuchara bien que se agradece.

Esta receta la saqué del libro En Familia con Karlos Arguiñano, aunque la tuneé un poco porque no tenía ingredientes frescos, sino de bote. Si así quedó bueno, no me imagino cómo será con espárragos y guisantes frescos.

INGREDIENTES

  • Medio kilo de guisantes congelados
  • 600g de merluza preferentemente en rodajas
  • 4 huevos duros
  • vino blanco
  • cebolla troceada
  • un poco de harina
  • un bote de espárragos
  • sal
  • aceite de oliva

ELABORACIÓN

Hervimos los guisantes con sal al gusto unos 10 minutos y reservamos. En una cazuela ancha doramos la cebolla (bastante) con unas cucharadas de aceite (sin pasarnos). Cuando la cebolla está doradita, ponemos la merluza previamente sazonada y la hacemos unos 3 minutos por cada lado y retiramos a un plato aparte. Añadimos un poco de harina a la cebolla y el vino blanco, corregimos la salsa con un poco de agua si nos queda muy espesa. Yo solo le puse dos cucharadas de harina. Incorporamos la merluza, cubrimos con los guisantes, añadimos los huevos en rodajas y decoramos por los lados con los espárragos. Cocemos a fuego lento unos 10 minutos.

Vascos del mundo, no me matéis. Me quedó riquísimo, espero no haber destrozado mucho la receta.

Pechuga a la Villeroy

2015/01/img_7114.jpgComo ya decíamos en el post anterior, hemos hecho una Pechuga a la Villeroy sacada del libro de recetas de MasterChef Junior. La receta quedó muy bien, pero también consideramos que se tarda muchísimo en hacer y no sabemos si compensa el esfuerzo. No obstante, la cuelgo aquí, con mis variaciones.

INGREDIENTES:

  • 500g de pechuga de pollo
  • un vaso de leche
  • 3 cucharadas de harina simple
  • una cebolla pequeña
  • una hoja de laurel
  • medio litro de caldo de ave (Hacendado o similar)
  • una yema de huevo
  • sal
  • pimienta negra en grano y molida
  • 30 g de mantequilla
  • aceite de oliva
  • un puñado de millos tipo Churruca (kikos)
  • pan rallado

ELABORACIÓN

Salpimentamos las pechugas y las ponemos las pechugas en una fuente de horno, cubrimos con el caldo de ave, añadimos la cebolla troceadita, la pimienta en grano y la hoja de laurel. Horneamos media hora a 180 grados, al acabar dejamos enfriar en su jugo.

Por otro lado hacemos la salsa Villeroy, que es como una bechamel pero más espesa y con una yema de huevo. Bueno, hacemos una bechamel espesita con la mantequilla, la harina y la leche y sal y pimienta al gusto. Cuando tengamos la consistencia deseada la retiramos del fuego y añadimos la yema de huevo.

Cogemos la pechuga que ya estará fría (dejamos reposar bastante) y la embadurnamos con la salsa. Cubrimos una bandeja o fuente con papel de horno y ponemos sobre ella las pechugas. Metemos en la nevera una media hora.

Molemos los millos (kikos) o machacamos y los mezclamos con el pan rallado. Con esa mezcla embadurnamos de nuevo las pechugas. La receta dice que dejemos reposar así una hora en la nevera, pero a mí me pareció excesivo y no lo dejamos reposar, ya no nos daba tiempo. Freímos en abundante aceite y listo. En nuestro caso la acompañamos de arroz blanco sin más en la cena.

Como ya dije al principio, quedaron muy ricas, pero no sé hasta que punto merece la pena tanto tanto esfuerzo. A lo mejor si hacemos una cantidad grande y congelamos una parte sin freír, sí que compensa.